¿Cómo Envejecer Sanamente?

A partir de cierto punto de nuestras vidas, cada día que transcurre nuestro cuerpo y nuestra mente van envejeciendo... Si bien, con el paso del tiempo este envejecimiento es un proceso natural en el desarrollo de todo ser vivo, existen distintas formas de llevarlo...




¿Qué es envejecimiento y qué áreas comprende?


El envejecimiento es un proceso intrínseco, continuo, universal e irreversible que con el tiempo ocurre en todo ser vivo a consecuencia de la interacción de la genética del individuo y su medio ambiente, el cual determina una pérdida progresiva de la capacidad de adaptación. La manera más simple de definir la vejez en contar los años transcurridos desde el nacimiento. De forma general, las estadísticas sobre los ancianos fijan su comienzo, arbitrariamente a los 65 años. En ciertas personas la transición se efectúa gradualmente, mientras que en otras es rápida y traumática.

Este proceso es un fenómeno multifactorial, que afecta todos los niveles de organización biológica, desde las moléculas a los sistemas fisiológicos, afectando todos los órganos y sistemas del cuerpo humano, por lo que en la medida en que un individuo aumenta su número de años, mayor es el compromiso sistémico. Existen cambios que involucran las áreas tanto  física como psicológica, modificándose también en cierta medida el ambiente en que el adulto mayor se desenvuelve. A todo esto, además hay que agregar los cambios que se producen por medicamentos o elementos terapéuticos que por lo general son administrados a pacientes adultos mayores y que pueden provocar múltiples efectos secundarios en su organismo.
                         
¿Cuáles son las diferencias entre envejecimiento normal y envejecimiento patológico?

El envejecimiento normal se relaciona con una serie de cambios que se producen en relación con el propio cuerpo, destacando cambios corporales visibles en la tercera edad como arrugas, manchas, calvicie, canas, cambios de estatura, etc., existiendo también cambios en cuanto a los aspectos cognitivos, disminuyendo por lo general, el rendimiento en una o varias de las funciones cerebrales, como son la memoria, el pensamiento abstracto, la orientación, el lenguaje, la capacidad de juicio y razonamiento, y habilidades constructivas y visuoespaciales, entre otras, explicándose por pérdida progresiva de neuronas o la reducción de su tamaño, la pérdida del peso y volumen cerebral y los cambios neuroquímicos, que son “esperables” con el paso de los años, de modo que ocurren de forma más menos uniforme en los adultos mayores, considerándose a este grupo de características como cambios normales del envejecimiento.
Por lo tanto, dentro de la evolución normal de la vejez se producen múltiples modificaciones que afectan en distinto grado a los diferentes los sistemas funcionales de cada persona; considerándose como el cambio más característico  y transversal de esta etapa la lentificación del cerebro, lo que se verá reflejado en cambios de motricidad, capacidad sensorial, habilidades memorísticas y cognitivas. Estos cambios varían de una persona a otra y ocurren de forma progresiva y específica.



Entonces, en términos generales, el envejecimiento normal del cerebro está relacionado con los cambios moleculares que ocurren a los seres humanos y que durante su ciclo vital están expuestos a la continua agresión de diversos agentes exógenos y endógenos.
Los cambios moleculares que ocurren durante el envejecimiento  están relacionados con factores genéticos, dietéticos y ambientales. La atrofia neuronal  consiste en una disminución del pericarion, del núcleo y de la arborización dendrítica. Estos cambios ocurren con cierto grado de magnitud (considerado moderado) durante el envejecimiento cerebral normal y se exageran como parte de enfermedades neurodegenerativas (por ejemplo en la Enfermedad de Alzheimer o en la Demencia Fronto-Temporal).
Es por esto que puede hablarse de un envejecimiento cerebral normal, donde no hay patologías ni riesgos de padecerlas, y,  de un envejecimiento patológico, el cual cursa con cierto deterioro cognitivo o presencia de un cuadro demencial, luego de la disminución del funcionamiento cognitivo.

¿Qué cambios implica el envejecimiento?

Como se mencionó en previamente en respuestas previas, existen numerosas diferencias individuales en el proceso de envejecer.  No solamente  hay variaciones entre  individuos, sino también entre distintos sistemas de órganos. En términos generales, existen 3 cambios principales:

Cambios Biológicos: Modificaciones orgánicos que afectan las capacidades física.


·    Modificaciones Celulares
·    Envejecimiento de la Piel y Anexos Cutáneos (cabello y uñas)
·    Envejecimiento Óseo (y articular)
·    Envejecimiento Muscular
·    Envejecimiento del Sistema Cardiocirculatorio (estructura y función) 
·    Envejecimiento del Sistema Respiratorio
·    Envejecimiento del Aparato Digestivo
·    Envejecimiento del Sistema Genitourinario
·    Envejecimiento del Sistema Endocrino
·    Envejecimiento del Sistema Inmunitario
·    Envejecimiento del Sistema Nervioso y Órganos de los Sentidos

Cambios Psicológicos: Modificaciones en el comportamiento, autopercepción, valores y creencias.

·    Envejecimiento  de las Capacidades Intelectuales
·    Cambios de Carácter y Personalidad

Cambios Sociales: Modificaciones del rol del adulto mayor en la comunidad.   
      
·    Cambio del Rol Individual
·    Cambio del Rol Laboral

¿A qué se le considera envejecer sanamente y cómo lograrlo?
El concepto  de envejecimiento saludable (centrado en la salud) ha ido evolucionando, desde la definición de la OMS de 1990, hacia un modelo mucho más integrador, como el de envejecimiento activo (OMS, 2002), definido como el proceso de optimizar las oportunidades de salud, participación y seguridad en orden a mejorar la calidad de vida de las personas que envejecen. El objetivo es extender la calidad, la productividad y esperanza de vida a edades avanzadas. Además de seguir siendo activo físicamente, es importante permanecer activo social y mentalmente, participando en actividades recreativas, de voluntariado o remuneradas, culturales, sociales, y educativas. El envejecimiento activo se sitúa en la base del reconocimiento de los derechos humanos de las personas mayores de independencia, participación, dignidad, atención y auto-desarrollo. Así, desde esta perspectiva, los determinantes del envejecimiento activo serían: económicos, sociales, físicos, servicios sociales y de salud, personales (psicológicos y biológicos) y comportamentales (estilos de vida).
Para lograrlo, es importante tener en cuenta cinco acciones generales que permiten que la vida del adulto mayor se equilibre y renueve de modo constante, estas son: el movimiento físico, la hidratación constante, la alimentación variada y equilibrada, mantenerse ocupado y descansar.
Más específicamente existen varios “tips” a seguir al momento de envejecer que pueden ser determinantes para una mejor calidad de vida:


   ·    Mantener actividades sociales
   ·    Mantener actividad intelectual
   ·    Alimentarse de un modo saludable
   ·    Realizar ejercicio físico
   ·    No fumar
   ·    Beber alcohol con moderación
   ·    Mantener un peso corporal adecuado
   ·    Controlar enfermedades
   ·    Dormir bien
   ·    ¡Pasarlo bien!




¿Cuál es la importancia de la socialización, la alimentación saludable y una vida activa en un envejecimiento sano? 
Socialización
Diversos estudios realizados a lo largo de los últimos años demuestran que la socialización es un proceso básico dentro de lo que se considera un envejecimiento saludable, permitiendo a la persona mantenerse activa, siendo las redes y mecanismos psicosociales construidos a lo largo de un importante factor determinante en el logro de este envejecimiento sano. 



Concretamente se ha demostrado el efecto beneficioso de:

·    La integración en actividades de la comunidad donde se vive
·    La disponibilidad de un confidente
·    Las relaciones familiares
·    La continuidad del papel de miembro activo de la vida familiar y de las amistades.

Alimentación Saludable
Otro factor estudiado en los últimos tiempos, que puede contribuir a conservar un buen nivel cognitivo en la vejez es el seguimiento de una dieta sana y equilibrada, que incluya:


·     ·    Por lo menos 5 unidades de frutas o verduras al día.
·     ·    Preferencia por el consumo de carnes blancas y carnes rojas sin grasa.
·     ·    Aumentar el consumo de legumbres, cereales, palta, aceite de oliva, aceitunas, nueces, almendras, maní.
·     ·    Disminución del consumo de azúcar y sal.
·     ·    Consumir suficiente agua (2 litros diarios).


Numerosos estudios muestran la existencia de una estrecha relación  entre la ingesta de
una dieta rica en frutas y vegetales que contienen grandes cantidades de vitaminas y
una menor incidencia de ciertas enfermedades crónicas . Parece que estas vitaminas tienen efectos protectores sobre ciertos déficits cognitivos asociados al envejecimiento, sobre todo cuando la ingesta de estas vitaminas es regular y comienza a una edad temprana.

Vida Activa
Varios estudios realizados con imágenes cerebrales obtenidas por resonancia magnética funcional relacionan la influencia del ejercicio físico regular con la mejora de la función cardiovascular y también con la salud cerebral de los mayores al estar asociado a la reducción de pérdida de tejido cerebral en el envejecimiento humano.   

  Es recomendable:
·    Caminar, andar en bicicleta o realizar  otros ejercicios de 10 a 30 minutos todos los días.
·    Puede reemplazarse también por actividad física entretenida como bailar, jardinear, gimnasia grupal, etc.